domingo, 7 de febrero de 2016

Conflicto entre Axochiapan y el Cura del año de 1923.

 Conflicto entre Axochiapan  y el Cura del año de 1923.

 Por Óscar Cortés Palma
  

El conflicto de Tepalcingo y el Cura del año del 2016 nos hace recordar  un episodio que acondeció en Axochiapan en el año de 1923 y que a continuación menciono:

En el año de 1923 y en Axochiapan muchos pobladores estaban molestos con el Cura del pueblo Elpidio Olvera. Exactamente no se sabe la molestia de los pobladores, pero debido al clima hostil en su contra, el Cura decidió retirarse de la iglesia de Axochiapan.
  




Después regresó un sábado para preparar la misa del domingo, pero fue interceptado por el Comandante Municipal de Axochiapan el ex zapatista Secundino Onofre, quien iba acompañado de José G. Jalapa y de otros vecinos axochiapenses, quienes a través de engaños le quitaron las llaves de la Iglesia, y solo le dejaron las llaves de su cuarto.

Por eso, el Cura se molestó mucho cuando se dio cuenta que la Iglesia había sido cerrada por el Comandante Municipal y ex zapatista Secundino Onofre, José G. Jalapa y sus seguidores.

El Cura inmediatamente fue a quejarse con una organización llamada “Club Cuauhtémoc” que estaba integrada por Jesús G. Enríquez, Hermelindo Enríquez, Cristóbal Sánchez, Raymundo Herrera, Martín Domínguez, Gumesindo Cedillo, Antonio Cedillo.

Estas personas al enterarse del problema sobre las llaves de la iglesia fueron a ver al Presidente Municipal el ex zapatista Félix Corrales para que este apresara a Secundino Onofre y a José G. Jalapa por quitarle las llaves al Cura.

Pero el Presidente Municipal les dijo que él no tenía jurisdicción en los asuntos religiosos de acuerdo al artículo 130 de la Constitución Mexicana, pero que iba a ser todo lo posible para solucionar amistosamente el conflicto.

No obstante no se llegó a un acuerdo, y al día siguiente, era un domingo, al medio día, los integrantes del “Club Cuauhtémoc” Jesús G. Enríquez, Cristóbal Sánchez, Efrén Meléndez, José Cuate, Rodolfo Aguirre, Gonzalo Navarro, Hermelindo Enríquez, y acompañados por el ex General zapatista Joaquín Camaño, se encaminaron molestos y armados, a ver al Presidente Municipal de Axochiapan el ex zapatista Félix Corrales, para que presionara al Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre y a José G. Jalapa para que les devolviera las llaves de la Iglesia al Cura Elpidio Olvera para oficiar misa; y para que los encerrara a ambos (S. Onofre y J. Jalapa) por quitarle las llaves al Cura, y ocurrió la balacera.

 Los periódicos días después dijeron que:
"La balacera" se debió a diferencias políticas entre los partidarios del Partido Agrarista que apoyaban a nivel nacional al Presidente de la República Álvaro Obregón y a su candidato para sucederle Plutarco Elías Calles, contra una organización llamada "Club Cuauhtémoc" afiliada al Partido Cooperativista, que apoyaba a nivel nacional a Adolfo de la Huerta para presidente de la República".

Pero regresando a Axochiapan, es claro que lo que provocó la balacera fue   la lucha por el control del municipio.

Pero también es claro que la balacera de Axochiapan tuvo tintes religiosos, ya que el problema se solucionaría hasta el año 1929, cuando finalizó la Guerra Cristera y fue reabierta la Parroquia de Axochiapan. Y el único que fue “un poco” castigado por la balacera de Axochiapan fue el Cura Elpidio Olvera ya que fue transferido a otro pueblo, y todos los demás implicados en la balacera ninguno fue castigado.


 Y aunque no conocemos la versión del Cura, si tenemos la versión de los hechos del Presidente Municipal el ex zapatista Félix Corrales, quien acusaba al Cura de Axochiapan de sembrar "el odio y la discordia". Y mencionó que fue el mediodía del domingo, 2 de septiembre de 1923. Cuando se presentaron Jesús G. Enríquez, Hermelindo Enríquez, Cristóbal Sánchez, Joaquín Camaños y otros partidarios del "Club Cuauhtémoc" a la Presidencia Municipal para que se solucionara el problema de las llaves de la iglesia.

Entonces un grupo de mujeres dirigidas por Estefanía Enríquez entraron a la Presidencia.

Al ver esto el Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre, que se encontraba armado en la calle, entró a la Presidencia municipal, tratando de intimidar con su pistola.

Fue entonces cuando la señora Estefanía Enríquez ante la actitud retadora del Comandante Municipal de Axochiapan el ex zapatista Secundino Onofre, quien estaba mostrando su pistola, se paró enfrente y le dijo:

-¿Compadre para que está usted poniendo la mano en el puñal?-
Entonces, el ex General Zapatista Joaquín Camaños, al darse cuenta de eso, le dijo a Secundino Onofre:
-¡Cuando yo pongo la mano es para deveras!-
Al ver esto, el Secretario Municipal se puso enfrente de Joaquín Camaños y de Jesús G. Enríquez gritando:
-¡Suplico señores tengan calma!-.

Pero fue en vano, y el ex zapatista Camaños le disparó al Comandante Municipal el ex zapatista Secundino Onofre, y después comenzaron a disparar todos y ocurrió una terrible balacera, en la antigua presidencia municipal, ubicada cerca del parque Juárez,  murieron en el acto: Joaquín Caamaño, Cristóbal Sánchez y Secundino Onofre.

En las calles cercanas murieron Hermelindo Enríquez, Sixto Saldívar (apodado El Cabezón), Domingo Montes y Fabián Vázquez (apodado El Bigotes). Los balazos se escuchaban ya muy entrada la noche.

Y el Presidente Municipal Félix Corrales  fue ir  a caballo a la Estación del Tren para enviar algunos telegramas solicitando al gobierno del estado que enviara a los soldados.

En esa balacera hubo otras 6 personas heridas, entre ellas Jesús G. Enríquez (quien posteriormente fue diputado local del distrito de Jonacatepec). Otro herido fue el ex zapatista Víctor Onofre (hijo del Comandante Municipal Secundino Onofre fallecido en la refriega. Víctor Onofre décadas después sería Comisariado Ejidal, Síndico Municipal, entre otros cargos)
En esa balacera también, estaba presente otro ex zapatista apodado "el pirigüíji" quien resultó ileso.

 A pesar de este trágico suceso el Presidente Municipal Félix Corrales, quien también había sido zapatista, continuó unos años más siendo un político influyente en el municipio y le tocó ser encargado de los primeros censos para la repartición de tierras a los ejidos de Axochiapan en el año de 1927 que benefició a los pobladores del municipio.

El Cura Elpidio Olvera fue retirado de la iglesia de Axochiapan, pero continuó siendo párroco en otros pueblos lejanos durante muchas décadas más, del año 1927 hasta la década de 1960.

Después de esta balacera se cerró la Iglesia de Axochiapan, durante 6 años, de 1923 a 1929. Y los trámites religiosos de los axochiapenses tenían que hacerse en la Iglesia de Jonacatepec. Cuando finalizó la Guerra Cristera, fue reabierta la Iglesia de Axochiapan. 

Sobre el ex General Zapatista Joaquín Camaño, no obstante a su trágica muerte, nació su leyenda y para el año 1935 ya había nombrado a un pueblo del municipio Axochiapan, como: Joaquín Camaños, en su honor.

Años después de este trágico suceso empezó a circular el rumor de que la muerte del General Joaquìn Camaños había sido planeada por el Gobierno del Estado de Morelos y ejecutada por su representante Miguel Carrera Peña en complicidad con el Presidente Municipal y con el Secretario del Ayuntamiento originario del poblado de Zacualpan de Amilpas.

Pero aunque la idea de que fue un “Crimen de estado” es muy probable, también es muy probable  que los pobladores hayan inventado este rumor para mantener la unidad interna del pueblo de Axochiapan, culpando del crimen a agentes externos.
Para finalizar debo de mencionar que el General Joaquín Camaños tuvo muchos rivales.

Al grado de que el Ejército Federal Mexicano nunca le reconoció el grado de General zapatista, puesto que Joaquin Camaños, tal vez por falta de tiempo o apatía,  nunca comprobó su participación en combates durante la revolución mexicana, como consta en los  Archivos de la SEDENA.

Además, el General Joaquín Camaños fue acusado por algunos axochiapenses de no participar en combates, de robarse las vías del ferrocarril y al menos un terreno; de robarse algunas mujeres como constan algunas denuncias en el Archivo General de la Nación  y en el Archivo del Estado de Morelos y en otros documentos.
Por lo que no se descarta la idea de que haya sido emboscado por algunos axochiapenses que estaban molestos con él. Esta idea es sostenida, en el hecho de que no hubo ningún castigado por su muerte, y  en el hecho de que muchos de los que participaron en la balacera hayan sido ex zapatistas, como el presidente municipal Félix Corrales y el comandante municipal Secundino Onofre y su hijo Victor Onofre, entre otros... [1]

 © Texto Óscar Cortés Palma.   Facebook: https://www.facebook.com/danzadelostecuanes.


[1] Valentín López González, Los Compañeros de Zapata. Op.Cit.
AGN: Cuartel General del Sur, Caja 3/ Exp. 117/ fojas 1/ Año 1914
Dirección Gral. de Rentas. (142)/ Edo de México/ Caja 248/ Exp. 12 y  19, años 1856 y 1849.
Elsa Flores Villa. "General Joaquín Camaño. Relato de una emboscada en Axochiapan"  en Crónica Morelense, memoria de ponencias del Primer Encuentro Estatal de Crónica Popular. Instituto de Cultura de Morelos. Tlaquiltenango, Morelos. Julio 1996. Primera edición 1998.






viernes, 5 de febrero de 2016

FERIA DE TEPALCINGO.
La feria tradicional más importante del estado de Morelos

Texto:  Óscar Cortés Palma

Fotos: Juan Jaime Garduño Blanco


La feria de Tepalcingo, Morelos atrae a decenas de miles de turistas religiosos y comerciantes cada año durante las festividades del Tercer Viernes de Cuaresma. 

Durante esos días de fiesta, el pueblo de Tepalcingo se transforma en un “gigantesco mercado y en un “Lugar Sagrado”, que  recibe desde tiempos ancestrales a miles de peregrinos, a visitantes, a compradores y a comerciantes. Quienes recorren sus calles tapizadas de puestos, gritos de vendedores, gente que compra y vende.  Si entramos al atrio del Santuario podemos encontrar entre otras cosas a los danzantes y a los peregrinos. Y en las orillas el sol imponente sobre este valle y cerros nos brinda un clima cálido que nos invita a visitar alguno de sus balnearios cercanos, como el Balneario de Atotonilco, Morelos.


 La Feria del Señor de Tepalcingo en el estado de Morelos y  la feria del Señor de Chalma en el estado de México, son sin lugar a dudas los dos santuarios y centros de Peregrinación más importantes de la Región, solo superados por la Fiesta de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac.

A ambas ferias, la de Chalma y la de Tepalcingo acuden miles de peregrinos. En lo que atañe a la feria de Tepalcingo acuden peregrinos de los estados de Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Estado de México, Jalisco, Michoacán y Puebla. Por mencionar algunos: los peregrinos desde Atlixco, Puebla; San Pedro Muñoztla y San Pedro Tlalcuapan del estado de Tlaxcala.


 Los peregrinos se organizan en grupos desde sus lugares de origen, que en algunos casos son muy distantes,  para realizar su recorrido ya sea a pie o en bicicletas. Y vale
  
 la pena porque en lo que respecta a las ferias de tipo Tianquiztli (que en español significa: mercado tradicional), la Feria de Tepalcingo es la mayor de la República Mexicana.

El monumental mercado que se forma en la feria de Tepalcingo es colosal, aquí llegan cientos de comerciantes (pochtecas) de Olinalá, Copalillo, y otros poblados del estado de Guerrero a vender sus artesanías  (Jícaras de cuatecomate, máscaras de zompantle, juguetes de madera, cajitas de Olinaloe etc. A estos puestos los lugareños les llamamos coloquialmente  “las Jicaritas".


Además también se venden en Tepalcingo rebozos, joyería de plata y oro, mimbre para hacer canastas, guitarras de Paracho, sarapes y ropa tradicional, dulces típicos (amaranto, palanquetas, alegrías) de Huazulco, muebles rústicos y tradicionales y muchos productos más de diferentes estado de la república Mexicana.


Por mencionar a algunos comerciantes citaré a los del vecino poblado de Axochiapan, algunos de ellos venden barbacoa de chivo, plantas medicinales, nieves, huaraches, sombreros, tacos acorazados, sandías. Y otros axochiapenses  van a pasear o a visitar a la imagen “del señor de Tepalcingo”, imagen venerada comunitariamente que se encuentra en el centro del poblado, el cual es un templo o  Santuario, de grandes dimensiones y de estilo barroco, de reciente construcción, ya que fue construida entre 1759 a 1782.
Es probable que anteriormente, la imagen del Señor de Tepalcingo se encontrara en la Iglesia de San Martin y  también es muy posible que la imagen se encontraran años antes en la Iglesia de la Santa Cruz, ya que ambas iglesias son más antiguas que el Santuario, el cual fue construido cuando las anteriores iglesias no fueron capaces de albergar a los miles de peregrinos que llegaban.
Tal vez  desde épocas muy antiguas Tepalcingo haya sido un centro de peregrinación, porque hay  decenas de  ferias tradicionales en la República Mexicana relacionadas con el 3er viernes de Cuaresma y ninguna tiene tanto esplendor como la feria de Tepalcingo. Y además se tiene conocimiento que al menos desde el año 1743 la imagen del Cristo de Tepalcingo ya recibía miles de visitantes.
Estas festividades evidencian la religiosidad popular, la persistencia del tradicionalismo comercial y la persistencia de las costumbres que los pobladores de esta región tienen probablemente desde la época de la civilización de México-Tenochtitlán. Y que con el paso del tiempo se ha ido modificando algunos aspectos de la feria de Tepalcingo, y otras características aún se mantienen.
Pero sin lugar a dudas,  al realizar esta feria cada año,  los pueblos dela región están creando relaciones de hermandad y conexiones culturales, económicas  de parentesco, y de compadrazgos.

Por eso considero que en la feria de Tepalcingo, es el mercado tradicional más importante  del estado de Morelos y de los estados colindantes. Es una feria que da identidad a la región y por eso los invito para que nos visiten  a este gigantesco mercado tradicional de la feria de Tepalcingo, Morelos.
Aquí en este  caluroso y soleado  valle en donde abunda el agua y próximo a los cerros que dan entrada a la Sierra de Huautla.

Ya que aunque los lugares para visitar en el estado de Morelos son muy numerosos: la ruta de los Conventos, la ruta zapatista, los balnearios; el lago de Tequesquitengo, los pueblos mágicos,  las zonas arqueológicas y las ciudades de Cuautla y Cuernavaca. Esta  lista no está completa si omitimos  el tercer viernes de cuaresma en  la Feria de Tepalcingo, la feria tradicional más imponente del estado de Morelos.

©Texto:  Óscar Cortés Palma
©Fotos: Juan Jaime Garduño Blanco